Del tradicional Día del Niño al actual Día de las Infancias, la fecha fue incorporando una mirada más amplia sobre las distintas maneras de vivir la niñez. En Rawson, agosto se transforma cada año en un mes de festejos comunitarios, con propuestas organizadas por instituciones y vecinos de distintos barrios. Este domingo, el Colectivo Sin Raza celebra 15 años de su tradicional turrón gigante.
Cada tercer domingo de agosto, las plazas, clubes, escuelas, gimnasios y distintos espacios comunitarios vuelven a llenarse de juegos, música, espectáculos y familias. La celebración que durante décadas fue conocida como el Día del Niño hoy lleva el nombre de Día de las Infancias, una modificación que busca reconocer la diversidad de experiencias y realidades que atraviesan las niñas y los niños.
El cambio de denominación fue impulsado en 2020 por la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, bajo el lema “Hay muchas maneras de vivir la niñez”, proponiendo una mirada que pusiera en el centro a las infancias como sujetos de derechos y contemplara sus diferentes realidades.
Pero más allá del nombre, la esencia de la fecha permanece: generar espacios de encuentro, juego y celebración para los más chicos. Y en Rawson, esa celebración no parece limitarse a un solo día. Durante todo agosto se multiplican las actividades impulsadas por organizaciones vecinales, instituciones y grupos de vecinos que preparan propuestas para compartir en comunidad.
En los últimos días, la ciudad ya tuvo distintas actividades por el Día de las Infancias, entre ellas la propuesta municipal realizada el sábado, que reunió a familias en una jornada gratuita con juegos, espectáculos y actividades recreativas.

15 años de un turrón que ya es tradición
Dentro de esta agenda de celebraciones, este domingo tendrá un lugar especial una propuesta que ya forma parte de la identidad comunitaria de Rawson: el tradicional turrón gigante del Colectivo Sin Raza, que este año cumple 15 años.
El festejo se realizará desde las 14 horas en el gimnasio de la Escuela Don Bosco, con entrada libre y gratuita, y tendrá como protagonista una vez más al enorme turrón que el grupo prepara para compartir con las familias. La propuesta cuenta además con la participación de la Casa Salesiana Don Bosco, junto a su quinto año.
El evento promete una tarde especialmente pensada para las infancias, con monopatines, bicicletas, tablets y otras sorpresas, además de chocolatada. También habrá espectáculos para toda la familia, entre ellos show de burbujas, Mamarracho, El Crazy Che, show de telas, Goyo –Genio del Malambo– y Mini Tramp, según la convocatoria difundida por la organización.
La jornada representa mucho más que un festejo. Para el Colectivo Sin Raza, un grupo de personas autoconvocadas que trabaja desde hace años con distintas acciones solidarias, el turrón gigante se convirtió en una tradición que se renueva cada agosto y que busca que los chicos puedan disfrutar de un día pensado especialmente para ellos.
A lo largo del año, el grupo también desarrolla diferentes iniciativas de ayuda y acompañamiento a integrantes de la comunidad, sosteniendo una tarea que nace de la participación y el compromiso de vecinos.
Quince años después de aquel primer turrón, la propuesta vuelve a encontrarse con las familias de Rawson. Y ese recorrido habla también de algo que excede al evento: cuando una iniciativa comunitaria logra sostenerse durante tantos años, termina convirtiéndose en parte de la memoria colectiva de una ciudad.