Ayer sábado la segunda edición del Compa Fest tuvo su noche soñada en Playa Unión. Esta vez, el encuentro cultural impulsado por la banda Agrupación Coercitiva eligió Avellino como escenario y aprovechó el sector trasero del espacio, justo frente a la costa. Un marco natural imponente, con el mar de fondo y el cielo acompañando una jornada que arrancó cerca de las 19 y que terminó consolidándose como una verdadera fiesta de la cultura independiente.

La primera edición se realizó en El Árbol, en Trelew. En esta oportunidad, el formato creció: además de las bandas en vivo, hubo emprendedores locales y un artista circense que sorprendió al público desde el inicio.
Circo, fuego y semáforo: el show de Garabato

Abriendo la tarde estuvo Gastón, artista circense de Trelew, más conocido como “Garabato”. Con 20 años de trayectoria, se define como payaso y ha formado parte de distintos elencos, aunque actualmente trabaja de manera independiente. Incluso vivió dos años en Brasil y ha recorrido varios puntos de Latinoamérica llevando su arte.
Su presentación incluyó un monopatín elevado, malabares con clavas, una rutina con clavas encendidas y una técnica muy llamativa conocida en el mundo del circo como contact juggling, que consiste en manipular una esfera acrílica —la clásica “bola de cristal”— generando la ilusión de que flota entre las manos.
Garabato contó que se presenta en el semáforo de Ruta 25, donde fue visto por Nahuel, integrante de Agrupación Coercitiva, quien lo invitó a ser parte del festival. Tras su show, pasó la gorra y el público respondió. Más tarde volvió a escena en uno de los interludios entre bandas.
Bandas locales y trayectoria sobre el escenario

La música arrancó con De Buitres, quienes abrieron el show con temas propios. Un detalle no menor: la banda cuenta con una baterista mujer, siendo la única presencia femenina sobre el escenario durante la noche. Un dato que suma y que vale destacar en un ámbito donde todavía predominan las formaciones masculinas.
Luego fue el turno de Acampantes, que regresó a los escenarios después de un tiempo sin tocar en vivo. También con repertorio propio, su vuelta fue bien recibida por el público.

Más tarde subió la anfitriona, Agrupación Coercitiva, la banda gestora del evento. Con varios años de trayectoria, sus integrantes —músicos experimentados de la escena local— transmiten una conexión muy fuerte arriba del escenario. Hay algo de familia en su forma de hacer música: una energía que demuestra que el arte muchas veces necesita solo eso, ganas, compromiso y gente dispuesta a escuchar.

El cierre estuvo a cargo de Vehemencia, con más de 20 años en actividad y un sonido más pesado, dentro del metal. Potentes, sólidos y con temas propios, dejaron al público agitando hasta el final.
Desde Esquel llegó Un Bardo
Una vez finalizado el Compa Fest en el sector exterior, la música continuó en el interior de Avellino con la presentación de Unbardo, banda llegada desde Esquel. Con temas propios y una puesta potente, hicieron vibrar al público, que no dudó en agitar la cabeza. También incluyeron algunos covers de Almafuerte y de Factor RH, sumando clásicos al repertorio.
La segunda edición del Compa Fest confirmó que la movida cultural independiente en la zona está más viva que nunca. Con una convocatoria sostenida durante toda la tarde y la noche, el festival combinó música, circo y emprendedores en un entorno privilegiado como la costa de Playa Unión.
Si la primera edición había dejado la vara alta, esta segunda directamente la rompió. Y todo indica que el Compa Fest ya se encamina a convertirse en una cita obligada para la escena local.