
Este 3 de junio se cumplen 11 años de la primera movilización de Ni Una Menos, el movimiento que marcó un antes y un después en la visibilización de las violencias por motivos de género en Argentina. Aquella multitudinaria convocatoria de 2015 surgió tras una serie de femicidios que conmocionaron al país y se convirtió en un grito colectivo que aún hoy sigue vigente: basta de violencia contra las mujeres.
La fecha invita no solo a recordar a las víctimas, sino también a reflexionar sobre los desafíos que persisten para construir una sociedad más justa e igualitaria. En ese marco, la Universidad del Chubut llevó adelante una intervención artística y de concientización impulsada por el Observatorio de Género y Derechos Humanos.
La actividad consistió en la intervención de un banco conmemorativo. La obra, pintada con los colores representativos del movimiento, incluyó mensajes de unión, resistencia y memoria, reafirmando el compromiso de la comunidad educativa con la prevención de las violencias y la promoción de espacios seguros.

Además, en las instalaciones de la universidad se exhibió un mural que reúne información sobre distintos femicidios ocurridos en Chubut durante los últimos años. El espacio busca visibilizar historias que no deben ser olvidadas y poner rostro a una problemática que continúa cobrando vidas.
Entre los casos recordados se encuentra el de Myrna Maidana, asesinada en Rawson en 2024, un hecho que generó una profunda conmoción en la comunidad. También se encuentran reflejados otros crímenes ocurridos en distintas localidades de la provincia que dejaron una huella imborrable en familiares, amistades y vecinos.
Desde el Observatorio de Género y Derechos Humanos de la Universidad del Chubut remarcaron la importancia de contar con herramientas de acompañamiento para quienes atraviesan situaciones de violencia. Agustina Jones, integrante del espacio, explicó que el observatorio fue creado en 2024 para responder a una necesidad concreta dentro de la comunidad universitaria.
«Surge a partir de una necesidad y también para generar un cambio, y para que las víctimas sepan a dónde recurrir en caso de violencia de género», señaló.
Jones explicó que el observatorio trabaja en conjunto con el protocolo de violencia y discriminación de la universidad, brindando acompañamiento a estudiantes mediante un equipo interdisciplinario conformado por profesionales de distintas áreas. Según indicó, durante este año ya han recibido consultas y casos provenientes de diferentes sedes de la institución, entre ellas Rawson, Puerto Madryn y Sarmiento.
A once años del nacimiento de Ni Una Menos, el reclamo continúa vigente. La memoria de quienes ya no están, el acompañamiento a quienes atraviesan situaciones de violencia y la construcción de espacios de prevención siguen siendo pilares fundamentales de una lucha que busca que ninguna mujer más sea víctima de la violencia de género.