En el marco del Mes de las Infancias, cuidar también significa prestar atención a aquellos riesgos que pueden prevenirse. Uno de ellos es el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), una enfermedad grave transmitida principalmente por alimentos contaminados que puede provocar importantes complicaciones, especialmente en los más pequeños.
Cada 19 de agosto, Argentina conmemora el Día Nacional de la Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico, una fecha establecida por la Ley 26.926 en homenaje al médico pediatra Carlos Arturo Gianantonio, uno de los principales referentes en el estudio de esta enfermedad. La norma también establece que durante la semana del 19 de agosto se impulsen campañas de concientización para informar sobre sus formas de prevención y detección.
Una enfermedad que puede ser grave
El SUH es causado, en la mayoría de los casos, por la infección con Escherichia coli productora de toxina Shiga (STEC). Esta bacteria puede encontrarse en la materia fecal de animales y personas y llegar a los alimentos o al agua a través de una manipulación inadecuada o de la contaminación cruzada.
Los niños y niñas menores de cinco años constituyen uno de los grupos más vulnerables. La enfermedad puede provocar diarrea, en ocasiones con sangre, vómitos, dolor abdominal, palidez y disminución de la cantidad de orina, y puede ocasionar daño renal severo.
Por eso, ante síntomas como diarrea con sangre, vómitos, palidez o disminución de la cantidad de orina, especialmente en un niño pequeño, es fundamental realizar una consulta médica inmediata.
Carne picada: una recomendación especialmente importante
Uno de los principales mensajes de prevención está relacionado con la alimentación infantil.
Los organismos sanitarios nacionales recomiendan evitar dar carne picada a los menores de cinco años. Esto incluye preparaciones como hamburguesas, albóndigas, rellenos y otras comidas elaboradas a partir de carne picada.
La recomendación merece especial atención porque, a diferencia de un corte entero de carne, al picarla la contaminación que pudiera encontrarse en la superficie puede distribuirse hacia el interior del alimento. Por eso, aunque una hamburguesa parezca bien cocida por fuera, existe un riesgo que debe evitarse en los niños pequeños.
Para quienes consumen carne picada fuera de ese grupo etario, la indicación es cocinarla completamente: no debe presentar partes rosadas o rojas en su interior y se recomienda alcanzar una temperatura interna cercana a los 71 °C.
Los cuidados que hacen la diferencia
La prevención del SUH no depende únicamente de la cocción. También es fundamental mantener buenas prácticas de higiene y manipulación de alimentos:
Lavarse las manos con agua y jabón antes de preparar alimentos, después de ir al baño y luego de cambiar pañales.
- Lavar correctamente frutas y verduras que se consumirán crudas.
- Evitar el contacto entre alimentos crudos y cocidos.
- No utilizar la misma tabla, cuchillo o superficie para carnes crudas y alimentos que no serán cocinados sin realizar previamente una correcta limpieza.
- Mantener la cadena de frío.
- Guardar la carne cruda en recipientes cerrados y en los estantes inferiores de la heladera para evitar que sus jugos entren en contacto con otros alimentos.
- Consumir agua segura.
En una etapa de la vida en la que cada cuidado cuenta, hablar de prevención también es una manera de proteger a las infancias. En este Mes de las Infancias, la invitación es a incorporar hábitos sencillos que pueden reducir riesgos y ayudar a que los más chicos crezcan sanos y seguros.