La sesión en la Cámara Alta estuvo marcada por dos elementos que dominaron la jornada: la represión en las calles y el hermetismo dentro del recinto. En ese clima, el oficialismo consiguió la media sanción de la reforma laboral con 42 votos a favor, tras aceptar cambios exigidos por gobernadores, gremios y bloques aliados. El peronismo, en bloque y sin fisuras, rechazó la iniciativa.

Votos y alianzas
El acompañamiento provino de sectores clave: la Unión Cívica Radical, el Frente Cívico de Córdoba, Provincias Unidas, Independencia, La Neuquinidad, Primero los Salteños, Despierta Chubut, el Frente Renovador de la Concordia y los senadores del PRO. La eliminación del artículo que reducía el Impuesto a las Ganancias fue decisiva para sumar apoyos de los gobernadores. En contraste, los santacruceños Carambia y Gadano se ausentaron al momento de dar quórum, y Convicción Federal, el Frente Cívico por Santiago y el bloque Justicialista votaron en contra.
Debate caliente en el recinto
El oficialismo, encabezado por Patricia Bullrich, defendió la reforma como un paso necesario para “liberar el trabajo” y reducir riesgos para los empleadores. La oposición, con Mariano Recalde como uno de sus principales voceros, denunció que el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) funcionará como un “canal de despidos” administrado por privados, comparándolo con las viejas AFJP. Lucía Corpacci y Anabel Fernández Sagasti criticaron la falta de participación de la oposición en la redacción final, mientras Juliana Di Tulio respondió con dureza a los dichos de Alberto Benegas Lynch, quien acusó al peronismo de “fascismo”.
Modificaciones de último momento
- Aportes solidarios sindicales y empresariales: se mantienen obligatorios, pero con topes (2% para gremios y 0,5% para cámaras).
- Licencias por enfermedad y accidentes: nuevas escalas según la conducta del trabajador y obligatoriedad de certificados digitales.
- Sentencias judiciales: posibilidad de pago en cuotas (6 para grandes empresas, 12 para MiPyMEs).
- Contribuciones patronales: reducción de 1 punto para grandes compañías y 2,5 para pequeñas y medianas.
- Pago de salarios: se descartó el uso de billeteras virtuales; será exclusivamente por vía bancaria.
- Ultraactividad: se limita la vigencia de convenios colectivos vencidos, con un plazo de 180 días para negociar nuevos.
- INCAA: los cambios en el financiamiento del cine se postergan hasta 2028.
- Justicia laboral en CABA: se incorpora el acuerdo para transferir competencias a los tribunales porteños.

Una victoria con sabor amargo
La media sanción representa el primer triunfo legislativo del oficialismo en las sesiones extraordinarias, aunque el costo político fue alto: represión en las calles, negociaciones a puertas cerradas y un texto final que recién se conoció pasada la medianoche. El proyecto ahora deberá enfrentar el debate en Diputados, donde se anticipa un escenario aún más áspero y con nuevas tensiones en juego.
