Soltex: 137 días sin salarios, denuncias en puerta y la alternativa cooperativa

La crisis en la textil Soltex continúa profundizándose. Los 38 trabajadores de la planta llevan 137 días de retención de servicios y más de seis meses sin percibir sus sueldos, con la única excepción del pago correspondiente a mayo y un pequeño porcentaje del aguinaldo. La falta de respuestas concretas por parte del empresario Sebastián Santiago mantiene paralizada la producción y genera incertidumbre sobre el futuro de la fábrica.

El delegado de la Asociación Obrera Textil (AOT), Néstor Sajama, expresó que la situación es insostenible: “El empresario nos dejó abandonados, maneja todo desde Buenos Aires y hace tiempo que no aparece”. Según relató, Santiago asegura estar buscando alternativas para reactivar la planta, incluso un posible socio, pero hasta el momento no hay certezas.

Soltex: 137 días sin salarios, denuncias en puerta y la alternativa cooperativa

Posible denuncia penal

Ante el abandono y la falta de cobertura social desde hace más de un año, los trabajadores evalúan presentar una denuncia penal contra el propietario por “abandono de persona”. La medida podría concretarse en los próximos días, como último recurso frente a la falta de soluciones.

La opción cooperativa

Otra alternativa que se analiza es la conformación de una cooperativa de trabajo. Sin embargo, la ausencia de un concurso de acreedores complica el proceso. “El dueño dice que no quiere cerrar la planta, pero tampoco paga los sueldos. Una fábrica paralizada no genera beneficios”, señaló Sajama.

Apoyo limitado del Estado

Durante los últimos meses, los trabajadores recibieron asistencia económica y alimentos por parte de la Municipalidad y la Provincia, aunque ese respaldo ya se agotó. La situación se agrava al no contar con una representación local de la empresa, lo que dificulta canalizar los reclamos.

Mientras tanto, la planta permanece inactiva pese a contar con materia prima y pedidos de producción. “Las máquinas están listas, hay tela para terminar, pero sin recursos no podemos avanzar”, lamentó el delegado gremial.

La incertidumbre domina el escenario: entre la denuncia judicial y la posibilidad de organizarse como cooperativa, los trabajadores buscan alternativas para sostenerse y evitar que la textil quede definitivamente en el abandono.